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Mascarilla, guantes… y una buena protección solar

Mascarilla, guantes… y una buena protección solar

Los datos de evolución de la pandemia provocada por el covid-19 en España y en el resto de Europa nos arrojan un balance positivo, que indica una clara dirección a una situación de desconfinamiento controlada.

Las previsiones meteorológicas apuntan a un cambio radical del periodo que hemos tenido en las últimas semanas. Pasamos de un invierno meteorológico a una primavera avanzada con temperaturas relativamente altas, cielos despejados y mucho SOL.

Somos un país que está acostumbrado a vivir en el exterior y necesitamos psicológicamente el acercamiento entre las personas -algo que tendremos que esperar un tiempo- y la vida al aire libre disfrutando de la luz y el sol.

Después de más de 6 semanas en las que nos hemos visto desprovistos de las actividades habituales al aire libre, estamos ansiosos de recuperar nuestra vida normal y disfrutar de una “libertad” necesaria al aire libre.

Podemos hacerlo y nos lo merecemos, pero tomando las precauciones adecuadas.

Nos hemos vuelto muy disciplinados y la mayoría sigue las reglas indicadas para frenar el contagio, principalmente mantener la distancia de seguridad y una higiene frecuente de objetos, ropa y sobre todo, de manos.

En este momento, tenemos que incluir en la rutina un gesto necesario, que no es nuevo, deberíamos tenerlo todos, pero ahora se hace más indispensable el uso de la protección solar.

 

Protección solar eficaz

La radiación solar tiene efectos beneficiosos sobre el organismo y los individuos, acción psicoestimulante, incremento de la síntesis de melatonina, es necesaria para la síntesis de vitamina D, con efectos terapéuticos, etc,…entre otros.

Sin embargo, la radiación solar produce también daños importantes en las estructuras de la piel, acumulativos y en algunos casos irreversibles. Daños que van desde un eritema o irritación cutánea transitoria hasta la alteración de estructuras celulares, fibras de colágeno y elastina; siendo el principal causante del foto-envejecimiento o envejecimiento prematuro y alteraciones en el material genético de las células que pueden desarrollar diferentes tipos de cánceres cutáneos.

 

¿Una nueva imposición?

En absoluto, hablamos de una prevención necesaria que tenemos que incluir en nuestra rutina diaria, incluso aunque no salgamos de casa, está demostrado que la radiación que emiten las pantallas de los smartphones, ordenadores o televisores LED a los que estamos expuestos diariamente son igualmente perjudiciales para nuestra piel.

Otro aspecto a tener en cuenta para hacerlo más llevadero, a todos nos gusta cuidarnos, el amplio surtido de productos que están disponibles y a nuestro alcance no nos deja excusa para no protegernos, según el tipo de piel, la actividad a realizar, la zona corporal expuesta o la latitud e incluso altitud donde nos encontremos, nos indicarán el producto adecuado a utilizar.

Un consejo, elige el producto a aplicar que mejor se adapte a tus gustos en cuanto a textura, olor, forma de aplicación… y déjate asesorar por los profesionales adecuados que conocen tus necesidades.

Reglas para su uso y disfrute:

  • Utiliza protección Solar cada día
  • Aplícala en todas las zonas que se van a exponer, sin olvidar detrás de las orejas, dorso de las manos, pies…
  • Aplica el producto en cantidad generosa y repite la aplicación al menos cada 2 horas de exposición.
  • Los niños son especialmente vulnerables a la radiación solar; elije un protector solar específico para ellos y crea una rutina en la que se encuentren cómodos y entiendan la necesidad de esta aplicación, al igual que otras medidas necesarias para salir a la calle durante estos días.
  • Las personas mayores, son igualmente sensibles a la radiación solar, la falta de secreción de sudor y grasa de las células epidérmicas, hacen que la protección natural del Factor Natural de Hidratación (FNH) esté disminuida y necesitan mayor protección.

 

Entre tanta oferta… ¿cuál elegir?

A la hora de seleccionar el producto, el SPF o Factor de Protección Solar nos dará una idea de la capacidad fotoprotectora del producto, esto nunca nos debe de indicar una falsa seguridad e incrementar la exposición solar por sentirnos protegidos.

La elección de un SPF elevado (a partir de 30) es siempre mejor que quedarnos cortos, ya que este índice indica de forma relativa el tiempo que podríamos permanecer al sol sin que se produzca un eritema o quemadura solar.

Pero en condiciones de estudio y laboratorio que no son las reales como sería la aplicación de 2mg de producto / cm2 de piel, que es difícil de cumplir.

Necesitamos salir e ir adaptándonos a nuestra vida normal, y dentro de las medidas a tener en cuenta, es importante incluir la protección solar como prevención de daños acumulativos e irreversibles provocados por la radiación.

Ahora, no tenemos excusa para salir a la calle protegidos, en todos los sentidos.