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¿PUEDE UN COSMÉTICO ACTUAR CON LA EFICACIA DE UN MEDICAMENTO?

Hace más de 30 años que el controvertido dermatólogo estadounidense Albert Kligman pronunció por primera vez el término cosmecéutico. En la actualidad, sigue siendo un concepto discutido, legalmente indefinido, que habita entre el tratamiento médico y la cosmética, pero que despierta más dudas que certezas entre los consumidores. Aquí tiene la guía definitiva, avalada por expertos, para saber lo que se pone en la piel.

¿QUÉ ES UN COSMECÉUTICO?

No es un cosmético ni un fármaco, es un híbrido entre un medicamento, ideado para curar, y un cosmético que sirve para embellecer la piel. El término, es una combinación de las palabras cosmético y farmacéutico, los productos así denominados intentan conectar los campos de la cosmetología y la medicina; sin embargo, existe una discusión eterna entre cosmetólogos y abogados en cuanto a su significado, ya que no están definidos legalmente ni por la European Cosmetic Directive ni en las estrictas regulaciones de la FDA estadounidense. 

¿EXISTE ALGUNA DIFERENCIA CON LOS COSMÉTICOS TRADICIONALES O ES PURO MARKETING?

La palabra cosmecéutico es un término de marketing, así de tajante. La Reglamentación Europea de productos cosméticos no acoge ningún requisito especial para denominar a un producto como cosmecéutico. Hay laboratorios que hablan de más concentración de ingredientes en sus fórmulas, otras de eficacia médica,….La realidad es que definición de cosmético y su margen de actuación, sí está definida legalmente y es de cumplimiento obligatorio, tanto en concentraciones de principios activos como en seguridad y en nivel de actuación. 

Entonces, ¿Tiene esta vuelta de tuerca al concepto clásico de cosmética alguna base que la sustente más allá de su rimbombante nombre? ¿Nos están venciendo eficacia o ilusión? La cosmecéutica, defiende el dermatólogo y creador de Matriskin Pierre Huet, se diferencia de la cosmética básica en que emplea sustancias biológicamente activas, que a través de diferentes sistemas de vehiculización y formulación mediante encapsulación en nanopartículas, consiguen llegar a las capas más profundas de la piel, modificando estructuras y corrigiendo problemas cutáneos”. Elena Aparicio, responsable científica de SkinCeuticals marca pionera en estas lides, aclara que la diferencia entre un cosmético a secas de otro con la etiqueta de cosmecéutico, es que “éstos se entienden como cosméticos de alta concentración de activos, que además prueban su eficacia a través de estudios muy habituales en el mundo farmacéutico, como los ensayos de eficacia en vivo”. 

¿Un ejemplo, por favor? Los AHAS (alfahidroxiácidos), que irrumpieron en el mercado  cosmético convencional en la década de los 80, incorporándose en las cremas más punteras en concentraciones reducidas y actuando en sinergia con otros principios activos, en aquel momento, los AHAS eran solo se utilizaban en el campo médico debido a su alto poder de actuación. El hecho de ajustar las dosis ofreciendo seguridad en su uso, además de acompañarlos de otros ingredientes, dieron como resultado cosméticos de eficacia profesional que no solo embellecían la piel en el momento que se aplicaban, sino que iban mejorando su aspecto día tras día. Había que rebautizar la cosmética de tratamiento, así nació el término cosmecéutica.

¿ SON CAPACES DE LLEGAR AL TORRENTE SANGUÍNEO?

O dicho de otra forma, ¿es verdad que un cosmecéutico, como un anticelulítico por ejemplo, es capaz de atravesar las diversas capas del tejido cutáneo, llegar hasta los adipocitos (células grasas responsables de la piel de naranja que se alojan en la hipodermis, la capa más profunda), influir en su actividad metabólica y reducir su tamaño, eliminando el problema? Las estadísticas parecen afirmar lo contrario, ya que un 98% de las mujeres occidentales llevan la grasa localizada a cuestas; por desgracia, parece que la “crema milagro” aún está por llegar. Lo que es cierto es que las capas de la piel, están interconectadas, comunicadas entre sí. Esto significa que los beneficios aportados en determinados estratos de la epidermis (la capa más superficial) repercuten de forma positiva en el contiguo, la dermis (segunda de abordo), pero no porque el principio activo penetre directamente, sino porque gracias a la permeabilidad y conexión entre los tejidos, los beneficios de la primera se trasladan a la siguiente, y todo el conjunto mejora.

¿ACTÚAN COMO UN MEDICAMENTO?

Los cosmecéuticos son listos, pero no superdotados ni tienen el carácter ni la eficacia de un medicamento. Según el Reglamento de regulación de los cosméticos, apunta Raquel González, la definición de cosmético, que a día de hoy es la misma que la de cosmecéutico, es toda sustancia o mezcla destinada a ser puesta en contacto con las partes superficiales del cuerpo humano (epidermis, sistema piloso y capilar, uñas, labios y órganos genitales externos) o con los dientes y mucosas bucales, con el fin exclusivo o principal de limpiarlos, perfumarlos, modificar su aspecto, protegerlos, mantenerlos en buen estado o corregir los olores corporales. Mientras que un medicamento es toda aquella sustancia, asociación o combinación , destinada a su utilización en personas, dotadas de propiedades para prevenir, diagnosticar, tratar, aliviar, curar enfermedades y dolencias, que pueden afectar a funciones corporales o estado mental y su vía de administración  puede ser tópica pero también oral, rectal o intravenosa”. Para entendernos, un crema con la etiqueta de “advanced cosmetic”, puede adoptar una “forma” médica por la tecnología que conlleva su formulación, incluso compartir texturas y algunos efectos farmacológicos ( por ejemplo, mejorar microcirculación sanguínea creando una leve sensación de calor), pero en ningún caso actuará como un medicamento como tal. Sin olvidar que mientras que un fármaco puede tener efectos secundarios derivados de los principios activos que contiene, un cosmético básico o avanzado tiene que ser total y absolutamente seguro para el usuario, sin más consecuencias adversas que las generadas por una predisposición alérgica a alguno de sus componentes.

¿CÓMO PODEMOS DISTINGUIR UN COSMÉTICO BÁSICO DE UN COSMECÉUTICO?

Además de en el precio, que ya es un buen indicador, ya que la cosmética avanzada requiere de un I+D+I (investigación, patentes, test de eficacia, etc.…) y son más caros, los cosmecéuticos contienen ingredientes biológicamente activos (que tienen un efecto real sobre el estado de la piel y no solo sobre su aspecto); o lo que es lo mismo embellecen pero también protegen, reparan, restauran, regeneran…

¿USAR SIN CONSULTAR?

Lo de siempre, lo que a fulano le ha ido de cine a mi también. ¿Es así, se pueden usar sin restricciones, al libre albedrío? En principio, si están en el mercado, han de ser seguros por Ley y no precisan prescripción médica para adquirirlos; sin embargo, todos los expertos coinciden en que para evitar consecuencias indeseables, el uso de un tratamiento cosmecéutico debe ir precedido por la recomendación de un especialista en cosmética, ya sea dermatólogo, médico estético, farmacéutico o esteticista cualificada. Lo que se ha dado en llamar “terapeuta cosmético”.

Los cosmecéuticos  o cosmética híbrida entre fármaco y cosmético, buscan que todo aquello que se aplique sobre la piel, mejore no solo su apariencia sino también su estructura interna

Las fórmulas de la Avanced cosmetic, son más concentradas en ingredientes biológicos y evitan entre sus componentes derivados del petróleo, siliconas y parafinas que en apariencia embellecen al instante, pero que “taponan” e impiden que los principios activos beneficiosos actúen como deben.